
Desde el siglo XIII, como ya he comentado en mi anterior entrada en Europa comienza a hacerse fuerte la devoción a San Nicolas, uno de los puntos más importantes se encuentra en los Paises Bajos, allí los marineros que navegaban por el Mediterraneo llevaron la fama de este Obispo, narrando a sus familias y vecinos las leyendas que habían oído narrar de Nicolas. Los navegantes y comerciantes le nombraron Patrón, incluso la ciudad de Amsterdam le nombró, en ese siglo su Patrón.
San Nicolas es representado como su barba blanca, vestido con alba, y demás vesiduras episcopales, además de la mitra y el báculo. Tal y como aparece en la fotografía que adjunto en esta entrada y que se trata de un postal de principios de este siglo. San Nicolas sigue recorriendo Europa en burro, llevando un saco, recordemos que este saco sigue siendo portado hoy en día por Papa Noel, repleto de regalos para los niños buenos, pero lleva unas varas para los niños desobedientes.
En el siglo XV los niños de los Países Bajos los niños que pertenecen a los coros parroquiales de las iglesias dedicadas a nuestro Santo, el día 6 de diciembre son obsequiados con una pequeña cantidad de dinero, además ese día los niños tienen la dicha de librar. Según narra el libro San Nicolás, fiesta típica holandesa editadopor la Embajada de Holanda en España nos encontramos con esta curiosa tradicción: "los alumnos de las escuelas conventuales eran recompesados o castigados en ese día (día de San Nicolas) por un profesor, un monje difrazado para representar al venerable Obispo tal como todavía hoy en día se le puede ver en Holanda: con una larga barba blanca, un manto escarlata, la mitra y el báculo dorado. Muy probablemente fueron los propios niños los que llevaron a sus casas la devoción de San Nicolas".
En el siglo XVII la festividad de San Nicolas esta fuertemente arraigada en Holanda y el día de su festividad se reunen en los hogares toda la familia, se gastan bromas y se intercambian regalos.
Como ha dejado escrito en mi primera entrada mi querida Tasia, en la actualidad España juega un papel importante en esta tradicción, San Nicolas, hoy, llega a Holanda procedente de España, España es el país de San Nicolas y si tienes la suerte de encontrarte con un niño holandes te preguntará de donde eres, si le dices de España, la primera pregunta que te hace: ¿Vives en el pueblo de San Nicolas? Como me ocurrio el año pasado durante mis vacaciones de verano en un pueblecito holandes.
San Nicolas desembarca en Holanda el último sábado de noviembre, los niños de la ciudad de Amsterdam se reunen, como en España la noche del cinco de diciembre, para esperar el buque en el que arribará Skinterklaas, la barca en la que viaja se llama Spanje (España), desembarca en el puerto e inicia su viaje por las calles de Amsterdam en un caballo blanco. Le acompaña su fiel sirviente Zwarte Piet (Pedro el Negro), un criado que lleva una vara de avedul y un saco repleto de golosinas, en el saco,según la tradicción, el criado de Nicolas va a meter todos los niños que se hayan portado mal durante el año, este personaje se une en la mente de los niños, a otro español: El Gran Duque de Alba, con el que muchos padres holandeses amenazan a sus hijos en las noches o cuando se portan mal: "Como no te portes bien va a venir por ti el Gran Duque de Alba".
Nicolas es recibido por las autoridades de la ciudad, incluso si hay niños pequeños en la Casa Real de Holanda los niños reales son llevados por los miembros de la Casa Real. San Nicolas llega a la ciudad en medio de las aclamaciones de todos los niños. Los criados de San Nicolas van vestidos de cortesanos españoles del siglo XVI. Sin duda el personaje de Pedro el Negro, igual que el del Duque de Alba surge durante el reinado de Felipe II, cuando en los Paises Bajos las fuerzas españolas causaron tanto derramamiento de sangre, origen de la Leyenda Negra de Felipe II.
Concluida esta "Cabalgata" los niños se retiran muy temprano a sus casas, ¿no recuerda esto loq que acontece en nuestros hogares la noche del 5 al 6 de enero?. Si el Santo Obispo no tiene tiempo de visitar algunos hogares, su ayudante Pies se encarga de hacer sonar el timbre de los hogares de los niños y lanzar un monton de caramelos y golosinas en las casas que tienen las puertas entreabiertas, además de dejar una cesta repleta de regalos a las puertas de esas casas.
Los niños, en lugar de zapatos, extienden en el salón una gran sábana blanca, San Nicolas y Pedro lanzan sobre la sabana caramelos y frutos secos. Luego entran en los hogares y hablan con los niños para averiguar si han sido buenos o no ese año, luego abandona el hogar. Prometiendo que volverá con los regalos. Por la noche los niños dejan, como nosotros, los zuecos o zapatos al lado de la chimenea con un poco de alfalfa para el caballo del Santo, una zanahoria y un poco de azúcar. Nicolas pasea los tejados de las ciudades escuchando las conversaciones y decidiendo que regalo tiene que hacer a cada niño. Por la mañana la comida se ha transformado en regalos. En cada regalo San Nicolas ha dejado escrito un verso en el que el santo habla al niño diciendo que cosas tienen que cambiar en su comportamiento, si quiere seguir recibiendo regalos y no ser traído a España.
Hace algunos años tuve la suerte de vivir este día tan especial en un hogar de Amsterdam donde estuve una etapa de mi vida estudiando con una familia holandesa amiga de mis padres, sin duda aquellos días me volvieron a mi infancia y hoy en estas entradas dedicadas a San Nicolas la he querido compartir con todos vosotros, os pido perdón por que quizá me he alargado un poco en ella, pero prometo que cuando lleguen las que quiero dedicar a los Reyes Magos tambien me extenderé en esa noche tan especial para todos nosotros como es la del cinco de enero.
VÍCTOR HERNÁNDEZ MAYORAL
8 de diciembre de 2.009
Solemnidad de la Inmaculada Concepción
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