
Querido Niño de Belén:
Tu presencia sobre el heno en el pesebre de Belén es presencia de Dios. Tu presencia sobre el heno del pesebre de Belén es muestra de amor, de Amor con mayúculas, de amor verdadero.
Mirándote sobre el heno de Belén, se entiende mejor la frase del Evangelio: "le miro con tristeza" e incluso se comprende mejor el texto del joven rico, si te miro con los ojos, limpios de todo polvo de ternura, se comprene mejor el significado de la palabra Renuncia.
¿Qué he de hacer para conseguir la vida eterna? Te preguntará un día un joven. ¿Qué he de hacer para atraer a todos los hombres hacía la vida eterna? Preguntaras al Padre cuando se apróxima la hora de la plenitud del tiempo en el reloj de Dios. Y el Padre te contesta: "Cumple las profecías que a lo largo de este tiempo he anunciado a mi pueblo a traves de los profestas".
Y entonces comenzo la Renuncia de Dios.
Si miro al Pesebre y miro a mi bolsillo pienso, ¿me hace falta tanta calderilla paa ser verdaderamente feliz? José y María sin tanto son plenamente felices la noche de Belén contigo, su Hijo, teniendo a Dios con ellos ¿qué más pueden esperar o desear?
Mirando mi armario lleno de ropa y tu desnudez en la cueva de Belén me pregunto: ¿Para qué quiero tanta rpa que probablemente no me ponga a menudo, si tu siendo Dios estas desnudo sobre el heno? Y si miró a mi alrededor y vio tantos hombres sin nada y yo con tanto me pregunto: ¿Por qué yo si y ellos no?
Incluso mirando mi corazón junto a tu cuna y viendo tu renuncia del cielo y mi ansía desmedida de tener y poseer me pregunto si no estaré errando en mi camino como cristiano, sino me estaré alejando demasiado del proyecto que tu comenzaste la Noche de Belén, sino seré mal cristiano, sino me merezco tan nombre, por que no sé, como los Pastores o los Magos, dejar mi riqueza a un lado y ponerme en camino hacía el Portal de Belén, que puebla mi pueblo, siguiendo la voz de los ángeles y las estrellas sin luces de la pobreza y la miseria.
Víctor Hernández Mayoral
Tengo muchas ganas de tenerte en mi pesebre particular. Quiero quitarte el frio, el hambre, la misería, pero creo que no lo conseguiré, porque no llego a despojarme de mis propias miserias. Me hace falta ser algo mejor de lo que soy para quitarte el frio, porque se que con solo mi ropa no lo voy a conseguir, espero que en este tiempo de Adviento que está al llegar, sea capaz de prepararme para recibirte. Besos Azahar.
ResponderEliminarGracias Azahar por tan hermosas palabras que completan perfectamente esta mi primera carta. Gracias por tu Comentario. Gracias por dejarlo en esta página. Es muy importante para mí. Gracias por tu comentario
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